Paso ahora a describir la simbología y contenido de la Estrella Belbérica, el segundo elemento presente en la bandera belberiana. Esta estrella anaranjada de
cinco puntas inscrita en un círculo blanco simboliza la vitalidad desenfadada que aporta la fantasía ante los obstáculos derivados de trabas
artificiales, prejuicios y demás morralla social que tan a menudo erosiona la convivencia y entorpece la conversión en realidad de los deseos individuales.
La elipse azul albergada en su interior es una alegoría lacustre, en el sentido de que sueños, pasiones y apetencias afloran desde dentro de nosotros como el
agua subterránea que llega incluso a formar lagunas en la superficie.